lunes, 24 de marzo de 2014

MONDAY

Una mañana más, la mujer de pelo cano y piel cetrina, entra en el campus conduciendo el Oldsmobile que lleva a clase al profesor que afirma que Cervantes desconocía por completo el ambiente en el que transcurre la acción del Quijote.
Baja del coche, agarra el brazo de su marido y lo acompaña a clase donde toma asiento en el estrado o en primera fila, en silencio, dispuesta a hacer de asistente saliendo a dibujar a la pizarra o abriendo el libro por la página que le pida Nabokov.

El Armario de Lulú

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