"¿Por qué llorás? -dijo Oliveira, interesado.
-Yo no lloro -dijo Talita-. Estoy sudando, solamente.
-Mirá -dijo Oliveira resentido-, yo seré muy bruto pero nunca me ha ocurrido confundir las lágrimas con la transpiración. Es completamente distinto.
-Yo no lloro -dijo Talita-. Casi nunca lloro, te juro. Lloran las gentes como Gekrepten, que está subiendo por la escalera llena de paquetes. Yo soy como el ave cisne, que canta cuando se muere -dijo Talita-. Estaba en un disco de Gardel."
| Sugarhill |
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