sábado, 18 de octubre de 2014

OH, MY MEN

Me gustan los hombres serios, los que sonríen sin querer.
Los hombres que te contagian la risa cuando escuchas sus carcajadas.
Me gustan los hombres con las manos y los pies grandes, las orejas pequeñas, las muñecas anchas y los que cuentan que esa cicatriz se la hicieron en Vietnam.
Los hombres a los que no les cabe tu ropa pero te prestan sus calcetines de colores.
Los que se dejan abierto el primer botón de la camisa y los que llevan en la mano derecha el reloj.

Paul Newman

Me gustan los hombres que se quitan el pijama para dormir y dejan las gafas en la mesita de noche.
Los que tienen un nombre poco común.
Los que llevan todo en los bolsillos y los que guardan sus llaves en tu bolso. 
Me gustan los hombres que no se peinan, los que apenas se miran al espejo y los que a nada les queda mejor que sus viejos Levi's y una camiseta gris.

Jude Law

Me gustan los hombres que ven el fútbol los domingos, los que juegan al póquer una vez al mes y los que escuchan la radio en la cama.
Los que tienen la casa llena de libros y la Play 4 al lado de la tele.
Los hombres que entienden de tecnología.
Y que también tocan en el piano Oh my darling Clementine. 
Me gustan los hombres con aficiones extrañas, los que no les gusta coleccionar.
Me gustan los hombres que beben y derraman el vino en la mesa.
Y los que fuman.

Peter O'Toole

Me gustan los hombres que usan cámaras de fotos analógicas y riegan las plantas del salón.
Los hombres que salen a hacer deporte con ropa desgastada y los que no hacen distinción entre diferentes tonalidades de rosa.
Los valientes que se tiran en paracaídas y le harían frente a un león con la boca abierta.
Los hombres que escriben en haikus la lista de la compra y los que saben que el interferón-α juega un papel fundamental en la lucha contra una infección viral.
Me gustan los hombres que ordenan sólo la parte visible del armario y los que pasan toda la mañana preparando un plato de macarrones.

Harrison Ford

Me gustan los hombres que llevan a tu casa verduras de la huerta y los que se manchan la cara de pintura.
Los que conocen el valor del dinero pero podrían dilapidar toda su fortuna en una noche.
Los que siguen manteniendo en su habitación un póster de su adolescencia y el billete de tren del interrail.
Y la foto con Rafa Nadal en un aeropuerto.
Me gustan los hombres que saben montar un aparejo de pesca con cebo vivo, la maqueta de un cohete espacial y se desesperan ante las instrucciones de una cajonera de Ikea.
Los hombres que son el hermano mayor y los que conducen sin coger el volante.
Los que se jugarían una entrevista de trabajo porque a un amigo lo ha dejado la novia y los que nunca revelarán lo que realmente pasó aquella mítica noche.

Jeremy Irons

Me gustan los hombres a los que les encanta lo que hacen. Los que te cuentan el peor día de trabajo como si fuera una película de Keaton, los que hablan con amor de lo que les apasiona.
Los que le dan la misma importancia al Dadaísmo y a la prensa del corazón.
Me gustan los hombres con voz de locutor de radio.
Y los que hablan fuerte.
Y los que susurran.
Y los que arrastran la erre para enfatizar una palabra.
Los que escuchan a los Strokes y los que cantan a dúo Me sube la bilirrubina.
Me gustan los hombres que no se rinden y que siguen soñando con ser algún día una estrella del rock.

George Harrison

Me gustan los hombres que no saben hacerte una coleta, a los que una horquilla les parece el objeto más extraño que han visto en su vida.
Los hombres que entornan los ojos cuando te miran fijamente.
Los que te cogen del brazo y te guían por la calle.
Me gustan los hombres que te dicen que estás más guapa cuando te despiertas.
Y los que te dicen que con ese vestido luces igual que tu actriz de cine favorita.
Y que no te preocupes, que el pelo crece.
Me gustan los hombres que te acompañan a casa y los que te recogen en la puerta.
Los que te instan a que cojas la comida con la mano y los que te ponen con el dedo nata en la nariz.

Montgomery Clift

Me gustan los hombres que andan lento cuando llevas tacones y los que entienden lo que tiene que doler ese pequeño arañazo que te has hecho en el brazo.
Los que quieren que tengas lo que ellos no pueden tener.
Los que te regalan su primera edición y los que te piden que no te lleves su camiseta de la suerte.
Me gustan los hombres que se saben de memoria tu número de teléfono y los que les gusta volver a recrear el momento en el que te vieron por primera vez.
Los hombres que te llevan a lugares desconocidos y los que te sorprenden con flores el día de tu cumpleaños.
Me gustan los hombres que se ríen de ti, que no temen hacer el ridículo y los que cuentan contigo hasta para disfrazarse.

catdog

Me gustan los hombres que se emocionan con Notting Hill, los que se creen Indiana Jones, Humphrey Bogart en Casablanca, Dylan Thomas mandando cartas, un soldado de la compañía Bingo Crepúsculo, Clint Eastwood empuñando un revolver, Tony Montana, Keith Richards y James Hook.

Y los que te piden, también, que bailes con ellos hasta el fin del amor.




lunes, 6 de octubre de 2014

THE RAVEN


[...]

Open here I flung the shutter, when, with many a flirt and

flutter,

In there stepped a stately raven of the saintly days of yore;
Not the least obeisance made he; not a minute stopped or stayed
he;
But, with mien of lord or lady, perched above my chamber door-
Perched upon a bust of Pallas just above my chamber door-
Perched, and sat, and nothing more.
[...]


(De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más)


Freja Beha

martes, 30 de septiembre de 2014

RACE RED

El miedo irracional a todo cambio en mi cuerpo que dure más de unas horas me lleva, muchas veces y a pesar de ser placeres de septiembre, a desechar rápidamente ideas como las de cortarme flequillo, teñirme el pelo o marcarme la piel con tinta china.
Otras no tantas veces, en cambio, decido ser valiente y salir de mi zona de confort durante un tiempo para enfrentarme a dragones de la talla de una manicura permanente.
La primera tarde no dejaba de mirarlas esperando no verlas, pero después de casi una semana señalando datos cinéticos en el ordenador bajo el perfecto y perdurable esmalte, quiero que se queden en mi vida algunos días más.

dress - mango

viernes, 26 de septiembre de 2014

CINCO MINUTOS MÁS

Cuando llega el otoño llega la nostalgia, y las tardes de lluvia se convierten en una improvisada oda al tempus fugit mientras miro por la ventana implorándole al cielo que se detenga, que no avance ni un minuto más y que no me siga marcando líneas en la frente.
Cada año llega antes este sentimento de desamparo, de sentirte levitar a merced del viento, como las hojas que llenan el suelo del Boulevard Saint Michel en octubre. Llegan antes los escalofríos matutinos al sacar las llaves del coche y las noches de bajar la persiana en mitad de la madrugada. Llegan antes los calcetines, las botas de agua y las camisetas de manga francesa. El Malaga Wine en las uñas, los boniatos al horno y las tardes de domingo tomando café en el Chiquita Cabaret. Los reencuentros. Y las despedidas. Y el cigarro de primera hora de la mañana.

Cuando llega el otoño llega la nostalgia, y las tardes de lluvia se convierten en una improvisada oda al tempus fugit mientras miro por la ventana implorándole al cielo que me conceda cinco minutos más.

the whole boat

Cinco minutos más en aquella mañana de reyes, cuando D vino a despertarme balbuceando que le habían regalado un caballo de madera. Cinco minutos más en sus maños pequeñas y en el balanceo de su pijama de niño.
Cinco minutos más saliendo de prácticas por las escaleras de la facultad.

lab

Cinco minutos más en aquella convocatoria de exámenes que viví con S jugando a arriba el lápiz, tomando el sol y suspendiéndolo todo. Cinco minutos más en su tortilla de patatas y el granizado de limón de media tarde.
Cinco minutos más en los madrugones para competir en otra ciudad, tocando el techo del autobús al pasar por un túnel, cerrando fuerte los ojos y pidiendo que por favor, me quedara primera.


Carolina Pascual

Cinco minutos más en aquel 1 de noviembre subiendo temprano a la montaña con M después de haber pasado la noche de Halloween comiendo bombones y viendo películas de terror. Cinco minutos cogiendo ranas y preparando pan. "Éste sera nuestro día favorito del año".
Cinco minutos más en el sofá de S con C y V viendo las olimpiadas y gritándole a la tele para animar a los mejores atletas.
Cinco minutos más mirando las estrellas desde el coche del hermano de F.

good night

Cinco minutos más con B, L y M esperando al taxi que nos llevaba a la discoteca. Cinco minutos más en el baño planchándonos el pelo, en la barra consiguiendo la camiseta de la noche y en el suelo de un hotel de Granada bebiendo whisky.
Cinco minutos más en aquel karaoke la noche que conocí a L, cantando Copenhague y hablando de literatura. Cinco minutos más bebiendo y viendo a Joaquín Soler presentando a Jorge Luis Borges en "A fondo".
Cinco minutos más pasando las mañanas de primero de carrera durmiendo en casa de S.

kate & johnny

Cinco minutos más en aquel último día de colegio con W y M, lanzando globos desde la ventanilla del coche con los boletines de notas por los aires.
Cinco minutos más en aquellas mañanas esperando el tren de las 8:03 escuchando en el iPod Angelo Custode. Cinco minutos más deseando que la pantalla del Messenger se tornara naranja porque P me había abierto conversación.

the whole boat

Cinco minutos más de aquella tarde llevando a A a un partido, escuchando a Calamaro durante el viaje y remangándome la camisa de cuadros azules. Cinco minutos más mirándolo desde el coche y saludándolo con la mano.
Cinco minutos más cerrando bares con C, invitándonos a salir del local con las luces encendidas. Cinco minutos más arreglando el mundo mientras cepillábamos su piscina.
Cinco minutos más en el disfraz de Cenicienta que me hizo mi madre.

may the force be with you

Cuando llega el otoño llega la nostalgia, y esta tarde de lluvia se convierte en una improvisada oda al tempus fugit mientras miro por la ventana implorándole al cielo que Paris Blues dure cinco minutos más.


lunes, 8 de septiembre de 2014

THE SEPTEMBER ISSUE

Que si la rentrée, que si la vuelta al cole, que si es el gran lunes del año...

Hemos intentado alargar los atardeceres en el mar envueltos en una toalla, las cenas en la terraza seguidas de juegos de cartas, las siestas a la sombra, la ventana abierta y los pies descalzos en el suelo, pero septiembre siempre vuelve, y tiene la habilidad de no pasar inadvertido y de despertar amor y odio a partes iguales. Es el enero de los que todavía seguimos pensando en años como en cursos escolares, y trae consigo pequeños placeres que nos hacen más llevadera la idea de bajar del barco y volver a casa.

sometimes a little objectification can be a good thing

El placer de disfrutar de las Fashion Weeks: New York, Milán y París. Pasarme horas siguiendo los desfiles por Instagram, Pinterest y las páginas webs de revistas de moda más importantes. Tengo que confesar que a veces cierro fuerte los ojos y deseo ser Cara Delevingne por un día.

Valentino backstage

El placer de estrenar las Nike Blazer que me compré hace un mes y me miran desde el zapatero de soslayo.

riot kids

El placer de atrevereme, por fin, a hacerme un tatuaje. O a pintármelo con rotulador permanente mientras espero los resultados de las muestras que he puesto en el espectrofotómetro del laboratorio.

boat

El placer de viajar al norte sin morirme de frío o ir incómoda por las capas de ropa que llevo debajo del abrigo.

York, England

El placer de aprovechar los días menos cálidos combinando chaquetas de ante con pantalón corto.

fringes style

El placer de aprender de mano de las mejores parisinas cómo ser una auténtica parisina.

book

El placer de ser valiente y decidirme por ese cambio de look que tanto me encanta pero que me aterroriza probar.

Freja Beha

El placer de volver a las clases de danza y que mis niñas me cuenten qué han hecho durante el verano, qué nuevos pasos han aprendido y qué música y qué traje quieren llevar en las funciones de este año.

Lauren Bacall

El placer de volver a la biblioteca.

these two eyes flickr

El placer de pasar una tarde de lluvia en el cine. Esta semana se ha presentado en el Festival de Cine de Toronto el biopic de Stephen Hawking, del que el propio Stephen ha dicho que pensaba que se estaba viendo él mismo en la pantalla de lo genial que es la interpretación de Eddie Redmayne.

The Theory of Everything

Y como no, el placer de disfrutar de todas esas pequeñas cosas y diversiones que hacen que cualquier día, sea o no de vacaciones, merezca la pena.

everyday objects melded with simple illustrations


jueves, 28 de agosto de 2014

PAPASQUIARO

Esta blusa surgió de una tarde entre rancheras y margaritas. Y me recuerda que si he de vivir, que sea sin timón y en el delirio.


by lacamisetadelcapitán

lunes, 11 de agosto de 2014

A MIDSUMMER NIGHT'S DREAM

Encontrábame una mañana tumbada sobre la hierba cuando un apuesto marinero apareció:
misscrofton.com

-Me he perdido dando un paseo y a mi barco no sé llegar, ¿cambiarías el campo por el mar y me ayudarías a buscar?

hemingwaycool.tumblr.com

No pude negarme a tal proposición, cogí la bicicleta, el  mapa y alguna provisión. 
-¿De dónde dices que vienes? No sabría por donde empezar. 
-Vamos hacia el sur por aquella senda que casi puedo oler la sal.

Marion Cotillard and Guillaume Canet

Bajamos por la ladera a toda velocidad y recorrimos los campos de lavanda del paisaje provenzal.

Provence map

-Oh, Dios mío, ¡por aquí no podemos pasar!
-¡Cierra los ojos, salta y prepárate para nadar!

awelltraveledwoman.tumblr.com

Caminando por la arboleda la ropa se empezó a secar.
-Buscaremos algún sitio en el que podamos descansar.

jennytheartist.tumblr.com

-¿Y si comemos antes? Algo puedo preparar.

Grace Lee

-Y cuando lleguemos a la costa, en mi barco las ostras vas a probar.

oysters

Después de parar bajo un árbol seguimos hacia nuestro destino.

blondeamour.tk

Y unas quintillizas resabidas nos indicaron el camino.

Marieta hairstyle

Casi estaba anocheciendo cuando por fin vimos el mar,
-¡Ánimo, que ya queda poco, estamos a punto de llegar!

Amalfi coast

-¡Ya veo mi barco junto al muelle, la tripulación va a partir!

Till Hafenbrak

Cruzamos corriendo las calles del pueblo y llegamos allí.

Venice

-No sé cómo podría agradecerte lo que has hecho por mí.
Y de repente todo empezó a nublarse, estaba dejando de sentir:
-¿Y qué pasa con las ostras? ¿Cómo voy a llegar a casa? No sé dónde dejé la bici, ¡si hasta voy descalza!


Entonces abrí los ojos y en la cama me hallaba. Todo había sido un sueño, las cortinas ondeaban.

sweetthingblog.tumblr.com

¡Qué rabia despertarme y que no me acuerde de nada!
Un momento, 
¿Qué es esto que antes aquí no estaba?

Embroidery


viernes, 9 de mayo de 2014

HERE COMES THE SUN

Y siguiendo los consejos de Pantone, ya me he hecho con el complemento del verano color Orquídea Radiante.

havaianas

viernes, 4 de abril de 2014

SPRING

Hace ya dos semanas. Dos semanas desde que volvieron las oscuras golondrinas, desde que el verde nuevo brota como una verde humareda y desde que con ella viene la canción, la tristeza dulce y el galante amor.
Dos semanas hace ya desde que vine para decir tu primavera y nombrar dulce tus aves. Dos semanas desde que todo ha florecido en estos campos: manzanos, azules titubeantes, malezas amarillas y entre la verde hierba viven las amapolas.


En estas dos semanas de bienvenida a la nueva estación, me ha dado tiempo visitar el zoo, celebrar cumpleaños, recoger un premio literario y estar enferma en la cama. Y este último tiempo de exilio y lucha inmunológica, lo he aprovechado para conocer mejor a mi farmacéutica y para pensar y escribir una lista con todas esas cosas que estaba dispuesta a hacer una vez pudiera salir de mi letargo:

Caroline de Maigret
http://quentindebriey.tumblr.com/

El cambio de armario, que ya es una realidad que no puedo seguir postergando por mucho que me empeñe en arrinconar los abrigos de paño.


Quiero que vuelvan los shorts, las camisas blancas, el vaquero claro y las sandalias.

Isabel Marant SS14

Envidio a la gente que es capaz de salir a hacer deporte voluntariamente, así que yo esta primavera quiero jugar al tenis, hacer senderismo, natación y salir a correr con o sin cancha de por medio.


Quiero ir a la plaza los sábados por la mañana y comprar fruta y verdura con los que preparar el plato del día o la cena de toda la semana.


Quiero pasar días en el campo y tomar el sol.


Quiero dejar de usar calcetines.


Quiero comprarme un vestido con el que sentarme en una terraza de sillas de aluminio los martes por la tarde.

Mango

Quiero ir al SOS4.8 y ver a Phoenix. Y ya de paso, quiero que Sofia Coppola acompañe a su marido en este viaje para poder encontrármela una mañana paseando por las calles de Murcia.


Quiero tomar té todos los días, sin prisas, acompañado de galletitas caseras.

Ikea

Quiero plantar semillas y convertir en un herbolario de especias el balcón de mi casa.


Y sobre todo ¡disfrutar de la primavera!

Leandra Medine -TMR