Otras no tantas veces, en cambio, decido ser valiente y salir de mi zona de confort durante un tiempo para enfrentarme a dragones de la talla de una manicura permanente.
La primera tarde no dejaba de mirarlas esperando no verlas, pero después de casi una semana señalando datos cinéticos en el ordenador bajo el perfecto y perdurable esmalte, quiero que se queden en mi vida algunos días más.
La primera tarde no dejaba de mirarlas esperando no verlas, pero después de casi una semana señalando datos cinéticos en el ordenador bajo el perfecto y perdurable esmalte, quiero que se queden en mi vida algunos días más.
| dress - mango |
No hay comentarios:
Publicar un comentario