viernes, 26 de septiembre de 2014

CINCO MINUTOS MÁS

Cuando llega el otoño llega la nostalgia, y las tardes de lluvia se convierten en una improvisada oda al tempus fugit mientras miro por la ventana implorándole al cielo que se detenga, que no avance ni un minuto más y que no me siga marcando líneas en la frente.
Cada año llega antes este sentimento de desamparo, de sentirte levitar a merced del viento, como las hojas que llenan el suelo del Boulevard Saint Michel en octubre. Llegan antes los escalofríos matutinos al sacar las llaves del coche y las noches de bajar la persiana en mitad de la madrugada. Llegan antes los calcetines, las botas de agua y las camisetas de manga francesa. El Malaga Wine en las uñas, los boniatos al horno y las tardes de domingo tomando café en el Chiquita Cabaret. Los reencuentros. Y las despedidas. Y el cigarro de primera hora de la mañana.

Cuando llega el otoño llega la nostalgia, y las tardes de lluvia se convierten en una improvisada oda al tempus fugit mientras miro por la ventana implorándole al cielo que me conceda cinco minutos más.

the whole boat

Cinco minutos más en aquella mañana de reyes, cuando D vino a despertarme balbuceando que le habían regalado un caballo de madera. Cinco minutos más en sus maños pequeñas y en el balanceo de su pijama de niño.
Cinco minutos más saliendo de prácticas por las escaleras de la facultad.

lab

Cinco minutos más en aquella convocatoria de exámenes que viví con S jugando a arriba el lápiz, tomando el sol y suspendiéndolo todo. Cinco minutos más en su tortilla de patatas y el granizado de limón de media tarde.
Cinco minutos más en los madrugones para competir en otra ciudad, tocando el techo del autobús al pasar por un túnel, cerrando fuerte los ojos y pidiendo que por favor, me quedara primera.


Carolina Pascual

Cinco minutos más en aquel 1 de noviembre subiendo temprano a la montaña con M después de haber pasado la noche de Halloween comiendo bombones y viendo películas de terror. Cinco minutos cogiendo ranas y preparando pan. "Éste sera nuestro día favorito del año".
Cinco minutos más en el sofá de S con C y V viendo las olimpiadas y gritándole a la tele para animar a los mejores atletas.
Cinco minutos más mirando las estrellas desde el coche del hermano de F.

good night

Cinco minutos más con B, L y M esperando al taxi que nos llevaba a la discoteca. Cinco minutos más en el baño planchándonos el pelo, en la barra consiguiendo la camiseta de la noche y en el suelo de un hotel de Granada bebiendo whisky.
Cinco minutos más en aquel karaoke la noche que conocí a L, cantando Copenhague y hablando de literatura. Cinco minutos más bebiendo y viendo a Joaquín Soler presentando a Jorge Luis Borges en "A fondo".
Cinco minutos más pasando las mañanas de primero de carrera durmiendo en casa de S.

kate & johnny

Cinco minutos más en aquel último día de colegio con W y M, lanzando globos desde la ventanilla del coche con los boletines de notas por los aires.
Cinco minutos más en aquellas mañanas esperando el tren de las 8:03 escuchando en el iPod Angelo Custode. Cinco minutos más deseando que la pantalla del Messenger se tornara naranja porque P me había abierto conversación.

the whole boat

Cinco minutos más de aquella tarde llevando a A a un partido, escuchando a Calamaro durante el viaje y remangándome la camisa de cuadros azules. Cinco minutos más mirándolo desde el coche y saludándolo con la mano.
Cinco minutos más cerrando bares con C, invitándonos a salir del local con las luces encendidas. Cinco minutos más arreglando el mundo mientras cepillábamos su piscina.
Cinco minutos más en el disfraz de Cenicienta que me hizo mi madre.

may the force be with you

Cuando llega el otoño llega la nostalgia, y esta tarde de lluvia se convierte en una improvisada oda al tempus fugit mientras miro por la ventana implorándole al cielo que Paris Blues dure cinco minutos más.


1 comentario:

  1. Una lástima no encontrar una Y en una historia tan bonita y tan nostálgica al mismo tiempo.

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