martes, 30 de septiembre de 2014

RACE RED

El miedo irracional a todo cambio en mi cuerpo que dure más de unas horas me lleva, muchas veces y a pesar de ser placeres de septiembre, a desechar rápidamente ideas como las de cortarme flequillo, teñirme el pelo o marcarme la piel con tinta china.
Otras no tantas veces, en cambio, decido ser valiente y salir de mi zona de confort durante un tiempo para enfrentarme a dragones de la talla de una manicura permanente.
La primera tarde no dejaba de mirarlas esperando no verlas, pero después de casi una semana señalando datos cinéticos en el ordenador bajo el perfecto y perdurable esmalte, quiero que se queden en mi vida algunos días más.

dress - mango

viernes, 26 de septiembre de 2014

CINCO MINUTOS MÁS

Cuando llega el otoño llega la nostalgia, y las tardes de lluvia se convierten en una improvisada oda al tempus fugit mientras miro por la ventana implorándole al cielo que se detenga, que no avance ni un minuto más y que no me siga marcando líneas en la frente.
Cada año llega antes este sentimento de desamparo, de sentirte levitar a merced del viento, como las hojas que llenan el suelo del Boulevard Saint Michel en octubre. Llegan antes los escalofríos matutinos al sacar las llaves del coche y las noches de bajar la persiana en mitad de la madrugada. Llegan antes los calcetines, las botas de agua y las camisetas de manga francesa. El Malaga Wine en las uñas, los boniatos al horno y las tardes de domingo tomando café en el Chiquita Cabaret. Los reencuentros. Y las despedidas. Y el cigarro de primera hora de la mañana.

Cuando llega el otoño llega la nostalgia, y las tardes de lluvia se convierten en una improvisada oda al tempus fugit mientras miro por la ventana implorándole al cielo que me conceda cinco minutos más.

the whole boat

Cinco minutos más en aquella mañana de reyes, cuando D vino a despertarme balbuceando que le habían regalado un caballo de madera. Cinco minutos más en sus maños pequeñas y en el balanceo de su pijama de niño.
Cinco minutos más saliendo de prácticas por las escaleras de la facultad.

lab

Cinco minutos más en aquella convocatoria de exámenes que viví con S jugando a arriba el lápiz, tomando el sol y suspendiéndolo todo. Cinco minutos más en su tortilla de patatas y el granizado de limón de media tarde.
Cinco minutos más en los madrugones para competir en otra ciudad, tocando el techo del autobús al pasar por un túnel, cerrando fuerte los ojos y pidiendo que por favor, me quedara primera.


Carolina Pascual

Cinco minutos más en aquel 1 de noviembre subiendo temprano a la montaña con M después de haber pasado la noche de Halloween comiendo bombones y viendo películas de terror. Cinco minutos cogiendo ranas y preparando pan. "Éste sera nuestro día favorito del año".
Cinco minutos más en el sofá de S con C y V viendo las olimpiadas y gritándole a la tele para animar a los mejores atletas.
Cinco minutos más mirando las estrellas desde el coche del hermano de F.

good night

Cinco minutos más con B, L y M esperando al taxi que nos llevaba a la discoteca. Cinco minutos más en el baño planchándonos el pelo, en la barra consiguiendo la camiseta de la noche y en el suelo de un hotel de Granada bebiendo whisky.
Cinco minutos más en aquel karaoke la noche que conocí a L, cantando Copenhague y hablando de literatura. Cinco minutos más bebiendo y viendo a Joaquín Soler presentando a Jorge Luis Borges en "A fondo".
Cinco minutos más pasando las mañanas de primero de carrera durmiendo en casa de S.

kate & johnny

Cinco minutos más en aquel último día de colegio con W y M, lanzando globos desde la ventanilla del coche con los boletines de notas por los aires.
Cinco minutos más en aquellas mañanas esperando el tren de las 8:03 escuchando en el iPod Angelo Custode. Cinco minutos más deseando que la pantalla del Messenger se tornara naranja porque P me había abierto conversación.

the whole boat

Cinco minutos más de aquella tarde llevando a A a un partido, escuchando a Calamaro durante el viaje y remangándome la camisa de cuadros azules. Cinco minutos más mirándolo desde el coche y saludándolo con la mano.
Cinco minutos más cerrando bares con C, invitándonos a salir del local con las luces encendidas. Cinco minutos más arreglando el mundo mientras cepillábamos su piscina.
Cinco minutos más en el disfraz de Cenicienta que me hizo mi madre.

may the force be with you

Cuando llega el otoño llega la nostalgia, y esta tarde de lluvia se convierte en una improvisada oda al tempus fugit mientras miro por la ventana implorándole al cielo que Paris Blues dure cinco minutos más.


lunes, 8 de septiembre de 2014

THE SEPTEMBER ISSUE

Que si la rentrée, que si la vuelta al cole, que si es el gran lunes del año...

Hemos intentado alargar los atardeceres en el mar envueltos en una toalla, las cenas en la terraza seguidas de juegos de cartas, las siestas a la sombra, la ventana abierta y los pies descalzos en el suelo, pero septiembre siempre vuelve, y tiene la habilidad de no pasar inadvertido y de despertar amor y odio a partes iguales. Es el enero de los que todavía seguimos pensando en años como en cursos escolares, y trae consigo pequeños placeres que nos hacen más llevadera la idea de bajar del barco y volver a casa.

sometimes a little objectification can be a good thing

El placer de disfrutar de las Fashion Weeks: New York, Milán y París. Pasarme horas siguiendo los desfiles por Instagram, Pinterest y las páginas webs de revistas de moda más importantes. Tengo que confesar que a veces cierro fuerte los ojos y deseo ser Cara Delevingne por un día.

Valentino backstage

El placer de estrenar las Nike Blazer que me compré hace un mes y me miran desde el zapatero de soslayo.

riot kids

El placer de atrevereme, por fin, a hacerme un tatuaje. O a pintármelo con rotulador permanente mientras espero los resultados de las muestras que he puesto en el espectrofotómetro del laboratorio.

boat

El placer de viajar al norte sin morirme de frío o ir incómoda por las capas de ropa que llevo debajo del abrigo.

York, England

El placer de aprovechar los días menos cálidos combinando chaquetas de ante con pantalón corto.

fringes style

El placer de aprender de mano de las mejores parisinas cómo ser una auténtica parisina.

book

El placer de ser valiente y decidirme por ese cambio de look que tanto me encanta pero que me aterroriza probar.

Freja Beha

El placer de volver a las clases de danza y que mis niñas me cuenten qué han hecho durante el verano, qué nuevos pasos han aprendido y qué música y qué traje quieren llevar en las funciones de este año.

Lauren Bacall

El placer de volver a la biblioteca.

these two eyes flickr

El placer de pasar una tarde de lluvia en el cine. Esta semana se ha presentado en el Festival de Cine de Toronto el biopic de Stephen Hawking, del que el propio Stephen ha dicho que pensaba que se estaba viendo él mismo en la pantalla de lo genial que es la interpretación de Eddie Redmayne.

The Theory of Everything

Y como no, el placer de disfrutar de todas esas pequeñas cosas y diversiones que hacen que cualquier día, sea o no de vacaciones, merezca la pena.

everyday objects melded with simple illustrations